MENTE, CORAZÓN Y OJO. Fotografías de Paco Sánchez Rodríguez y mucho más

así definía Henri Cartier Bresson la fotografía, y yo quiero mostrar mis fotografias y algo más. evidentemente me quiero expresar con mis fotografías y utilizar más cosas (textos) ya sean míos o de mi "entorno" cercano o lejano

MANTENER LA CARBONERIA, PARAR SU DESAHUCIO

MANTENER LA CARBONERIA, PARAR SU DESAHUCIO

Quienes firmamos este manifiesto: artistas, poetas, gentes del pensamiento, la literatura, la danza, la pintura, la docencia, la música -muy especialmente del mundo del flamenco- profesionales, colectivos ciudadanos y artísticos, asociaciones, editoriales y otras entidades relacionadas con la cultura, así como las personas amigas y asiduas de La Carbonería, queremos manifestar con firmeza nuestra total repulsa a la demanda de desahucio por finalización del plazo, presentada por Hotel de los Mercaderes S.L., sociedad que administra entre otros el Hotel las Casas de la Judería, y cuyo propietario es Ignacio Medina, duque de Segorbe, contra uno de los establecimientos más emblemáticos y míticos de Sevilla: La Carbonería. Un acto de atropello que denota una vez más la falta de sensibilidad hacía el patrimonio cultural y sentimental de la vida sevillana, por lo que exigimos reconsideren la demanda de desahucio.

En la actualidad, esta falta de sensibilidad contrasta con la atención que en otras muchas capitales del Estado comienza a prestarse a la necesidad de proteger sus bares y comercios emblemáticos. Es lamentable que en la ciudad de Sevilla no sólo no se debata, sino que se permita el desahucio de uno de los establecimientos con más historia y, al tiempo, más querido por sus habitantes y visitantes.
Hoy le ha tocado a La Carbonería, antes fue el Bazar Victoria, la Relojería Torner, la Cerería del Salvador o la Casa de las Especias. Son muchos los que cierran a consecuencia de las condiciones en las que se ven obligados a concertar sus contratos de arrendamiento: altas rentas y precariedad temporal. Otros ni siquiera abren por no poder asumir esas condiciones.
En Europa la mayoría de ciudades turísticas importantes llevan décadas con sus comercios históricos protegidos y catalogados, valorándolos como una parte esencial del espíritu de sus ciudades, a las que dotan de identidad y de historia. Tal y como argumenta el arquitecto Manuel Gallego, autor de rehabilitaciones como el Museo de Bellas Artes de La Coruña: “además de cuidar lo que merece ser cuidado, la presencia de estos establecimientos en la ciudad, es indicadora de tiempos diferentes, dando un significado más profundo al espacio urbano. No se trata de atraer al turismo con gestos monumentales, sino de intentar que vuelva. Una ciudad construida a capas es como un buen libro o una buena película: permite relecturas y se deja ver de nuevo”.
No olvidemos que cuando La Carbonería se instala en la calle Levíes, esta parte del barrio de San Bartolomé era una zona degradada y oscura que, especialmente de noche, se solía evitar. El polo de atracción que significó la ubicación de esta taberna emblemática en dicha calle, ayudó a incorporar esa zona desierta de la ciudad en nuestros paseos y en los del turismo.
Quizás, esta demanda de desahucio sea el principio de una “londonización” de Sevilla, término que da nombre a un fenómeno por el cual los centros urbanos de ciertas ciudades del mundo tienden a parecerse cada vez más entre sí. Se trata de acumular un porcentaje cada vez mayor de tiendas y locales de las mismas marcas y franquicias, en detrimento de los comercios locales y ello comporta la consiguiente pérdida de identidad y de atractivo, al tiempo que dificulta el contacto entre los visitantes y la cultura del lugar.
Entendemos y manifestamos que, por los motivos aquí expuestos, es fundamental preservar los comercios y bares históricos ¬−entre los que La Carbonería es especialmente singular−, ya que dinamizan el casco antiguo y mantienen viva la esencia de nuestra ciudad. Decimos que es vital porque no sólo de piedras vive el turismo y la ciudadanía de Sevilla: los barrios históricos precisan de estos lugares de dinamización y agitación cultural de la Sevilla joven y creativa, estos lugares donde tanto quienes vivimos en la ciudad como quienes la visitan, podamos seguir sorprendiéndonos con el amplio abanico de manifestaciones culturales que allí se nos ofrece. Y queremos destacar que, por su arquitectura y por su historia, La Carbonería es una parte viva y reconocidamente significativa de la cultura sevillana de los últimos cincuenta años.
Llegados a este punto, es oportuno recordar que La Carbonería es obra de Paco Lira, puesta en pie con el mismo espíritu con el que creó La Cuadra: un local insólito que, en la década de 1960, aglutinó a pintores, músicos, escritores e intelectuales, un lugar abierto y cosmopolita que permitió a muchos artistas de aquellos años el contacto con otros artistas y pensadores nacionales e internacionales. A finales de los sesenta y principios de los setenta, La Cuadra fue uno de los epicentros de la eclosión cultural de vanguardia que hubo en este país: La Movida Sevillana; una movida anterior a las que luego tendrían lugar en Barcelona y en Madrid, en los años 70 y 80.
La Movida Sevillana agitó los cimientos de la cultura dominante de aquellos tiempos: literatura, pintura, poesía, teatro, psiquiatría y música. Y en ese movimiento fue fundamental la actitud de casa abierta a los intelectuales, a los artistas y al flamenco que realizó La Cuadra. Por allí pasaron todos los grandes nombres del flamenco: desde Camarón a las grandes familias gitanas de Triana, Utrera, Lebrija, Cádiz y Jerez. Y, cuando para no pocos sevillanos y andaluces, el flamenco aún era considerado un arte tabernario y quedaba muy lejano el actual reconocimiento de Patrimonio Cultural de la Humanidad, en La Cuadra ya se le otorgaba esa consideración.

En sus mesas se fraguó uno de los programas televisivos que más han dignificado este arte: “Rito y geografía del cante”, donde Paco Lira fue pieza fundamental y clave en el asesoramiento y en los contactos entre flamencólogos, artistas y familias gitanas.
Y por último, queremos recordar que tanto La Cuadra como La Carbonería hoy, fueron y siguen siendo un referente para artistas e intelectuales nacionales e internacionales que visitan la ciudad; y, sin lugar a dudas, un escaparate para jóvenes escritores y artistas, una de las factorías de agitación cultural más activa y dinámica de Sevilla, una máquina de vivir, donde se rescata todo el buen legado del pasado y emerge la nueva creación artística y literaria de la ciudad.
Por todos estos motivos, exigimos se reconsidere la demanda de desahucio y, por parte de los partidos políticos que correspondan, el compromiso de elaborar un listado de comercios considerados históricos de la ciudad y de gestionar su protección como patrimonio cultural de Sevilla.
https://www.change.org/p/hotel-de-los-mercaderes-paren-el-desahucio-de-la-carboner%C3%ADa-de-sevilla?recruiter=19313426&utm_source=petitions_show_components_action_panel_wrapper&utm_medium=copylink

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